Adiós peseta, adiós

Buenos días a todos  y gracias por volver a mi blog,

Desde hace días hemos estado viviendo en una vorágine de locura que ha llevado a que personas sensatas, pequeños ahorradores, que no sabían nada de finanzas, se preocupen por la prima de riesgo y por abrir cuentas en Suiza. Esta situación no era más que la punta del iceberg de desconfianza que azotaba la economía española, y, sobretodo, la muestra de la gran la incapacidad de gobernantes europeos para tomar decisiones coherentes y valientes.

Finalmente, hoy, a última hora (como siempre), se han tomado una serie de decisiones esenciales para empezar a salir del desastre en el que parecía que nos gustaba vivir como europeos: los fondos de rescate (temporales y permanente) parece podrán empezar a actuar en los mercados de bonos (por fin), parece que la ayuda a España se hará directamente a los bancos (rompiendo el círculo vicioso deuda estado-problemas bancarios), y lo más importante, los gobernantes europeos se han puesto de acuerdo en algo.

No importa lo que diga Merkel, ni Rajoy, ni mi madre con rulos… al final el mercado obliga a todos esos políticos que creen pintar algo a tomar las decisiones correctas, eso, o te tumban como país. La resistencia es inútil.

Este hecho tendrá un efecto sedante en el Euro, que puede empezar una escalada interesante, en las bolsas, que rebotaran fuerte, en las primas de riesgos y en los rendimientos de renta fija española e italiana sobretodo, y nos alejan de la ruptura del Euro, de un rescate, de un corralito… La nueva peseta ahora parece más lejana… pero no se confíen… tenemos a centenares de políticos y responsables públicos y privados preparados para meter la pata en cualquier momento

Artículo- LA VERDAD OCULTA DE LA CRISIS FINANCIERA (II)

Buenos días,

Hoy os dejo el artículo sobre CDS que os prometí:

LA VERDAD OCULTA DE LA CRISIS FINANCIERA (II)

Uno de los activos financieros más controvertidos y más polémicos de la actual crisis financiera son los CDS o Credit Default Swaps por sus siglas en inglés. Un CDS simplemente es un contrato que obliga al emisor a compensar monetariamente al comprador ante un escenario de quiebra o default del activo subyacente. Por ejemplo, nosotros tenemos deuda española y no estamos seguros de que nos devuelvan la inversión inicial. Entonces, compramos un CDS a una entidad emisora (grandes bancos de inversión norteamericanos), y a cambio de una prima (precio del CDS) le transferimos el riesgo de impago o quiebra al emisor. Es decir, si el estado español quiebra y no nos devuelven el capital, el que nos ha vendido el CDS se hace cargo de compensar nuestras pérdidas. A muy grandes rasgos, es un instrumento similar a una póliza de seguros corriente.

Pues bien, atención a la jugada magistral que casualmente han elaborado los emisores de los famosos CDS. Como hemos dicho, los principales emisores son los mayores bancos de inversión estadounidenses, como por ejemplo Goldman Sachs. Además, también sabemos que el precio de estos activos financieros depende del riesgo de insolvencia de un activo subyacente, en este caso la deuda pública de los países periféricos. Cuánto más riesgo de impago, más caros son los CDS. Y por último, también sabemos que los bancos de inversión tienen una estrecha relación con las agencias de calificación de riesgo.

A raíz de la inestabilidad en los países periféricos del viejo continente, los principales bancos comerciales europeos han estado comprando masivamente CDS para protegerse ante un posible escenario de quiebra. Es decir, un impago de la deuda soberana que los grandes bancos tienen en balance, supondría la quiebra inmediata de éstos y el derrumbe del sistema financiero. Pues bien, la trilogía estadounidense bancos de inversión, fondos de inversión y agencias de calificación de riesgo se han encargado de sacarle provecho a esta situación.

En primer lugar, no vamos a suponer que las agencias de rating están influenciadas por sus principales accionistas -los fondos de inversión estadounidenses- para que rebajen la calificación a determinados países y así poder lucrase mediante ventas al descubierto y ataques especulativos, ya que eso sería muy malvado. Tampoco vamos a suponer que a los grandes bancos de inversión, quiénes son los principales emisores de CDS, les conviene que las agencias de rating rebajen la nota a un país (su deuda deviene más arriesgada), de modo que éstos pueden vender los mismos productos (CDS) pero más caros, ya que también sería muy malvado. Entonces, confiaremos en estas agencias y vamos a suponer que todos estos acontecimientos que les permiten lucrarse a costa de la desastrosa situación en Europa, son pura casualidad.

Pero, ¿qué pasaría si se hiciera realidad el escenario de quiebra o default de un país periférico, como por ejemplo Grecia? Pues que los emisores de los CDS tendrían que compensar todas las pérdidas ocasionada por esta situación, lo cual provocaría, probablemente, su propia quiebra. En este sentido, el pasado mes de octubre, se discutía la posibilidad de un default de Grecia y su inmediata expulsión del euro. Finalmente, los líderes políticos acordaron con la banca una quita voluntaria del 50% de la deuda helena, es decir que los bancos deben asumir unas pérdidas del 50% en los bonos griegos que tienen en balance. Pero, ¡no pasa nada! Porqué habían comprado instrumentos de cobertura por si acaso pasaba esto. Pues bien, como la quita es voluntaria, los emisores de los CDS que tienen que compensar estas pérdidas, han decidido que esto no es una quiebra y por lo tanto no están obligados a compensarlas. En definitiva, los bancos de inversión estadounidenses se han lucrado a base de vender estos instrumentos de cobertura cada vez más caros debido al casual incremento del riesgo, pero si  finalmente se aprueba la quita voluntaria no están obligados a ejecutar los CDS.

Obviamente, esto provocará grandes pérdidas en los bancos europeos (se calcula que unos 100.000 millones de euros). Por lo tanto, éstos deberán buscar financiación para compensar estas pérdidas, lo que supone que de momento no van a abrir el grifo del crédito. Es decir, como consecuencia de unas actividades casuales en Estados Unidos, no se va a restablecer el crédito en Europa, uno de los principales problemas de la actual crisis financiera.

De modo que, aun nos queda un “ratito” de elevado paro y recortes, pero seguro que alguien saldrá muy beneficiado de todo esto. Espero que lo puedan intuir.”

Xema Cardona.
Investigador grupo AIRE10-Departamento Finanzas. Universidad Rovira y Virgili

Artículo-LA VERDAD OCULTA DE LA CRISIS FINANCIERA (I)

Buenos días,

Os dejo a continuación un artículo de un compañero de la Universidad Rovira y Virgili, que creo muy interesante.

Un saludo

LA VERDAD OCULTA DE LA CRISIS FINANCIERA (I)

“Actualmente, la deuda alemana goza de la máxima calificación crediticia según todas las agencias de rating (siguiendo el sistema de Standard&Poors: AAA; y según el sistema de Moody’s: Aaa). En cambio, la deuda española está unos escalones por debajo, ya que según S&P es de AA- y según Moody’s es A1. No deja de ser paradójico que las agencias que evalúan la solvencia de un país, continúan siendo las mismas que mantenían la máxima calificación a Lehman Brothers hasta unos días antes de su quiebra en Septiembre de 2008.

Seguramente han oído hablar del “Efecto mariposa”, término acuñado por el meteorólogo y matemático Edward Lorenz hacia 1960, que hace referencia a que el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un Tsunami en la otra parte del mundo. Pues bien, actualmente las mariposas se han convertido en agencias de calificación, y el Tsunami en la insaciable crisis de deuda. ¿Qué sucede cuando Standard&Poors, Moody’s o Fitch, rebajan la calificación de la deuda soberana de un país como España, Italia o Grecia? Pues automáticamente, como si del efecto mariposa se tratara, bajan las bolsas y suben las primas de riesgo europeas, mientras el mismísimo euro se tambalea. Entonces, la mayoría de inversores reaccionan de dos formas:

La primera reacción es que aquellos que estaban pensando en invertir en deuda española, por ejemplo, cambian de opinión y deciden prestar su dinero a países más seguros como Alemania. Con un poco de suerte, ese mismo inversor se decidirá finalmente por comprar deuda española, aunque evidentemente, exigiendo una rentabilidad mayor. La segunda reacción es que otros inversores que ya tenían deuda española deciden ir al mercado secundario y venderla, principalmente por dos razones: la primera porque les entra el pánico y prefieren tener su dinero en otro activo más seguro; la segunda, porque muchos fondos de inversión conservadores tienen establecido en sus estatutos la prohibición de tener en cartera deuda con un nivel inferior a una determinada calificación (existen fondos que sólo pueden invertir en activos financieros con la máxima calificación: AAA), entonces se ven obligados a deshacerse de dicha deuda.

Así pues, al haber muchos inversores que quieren vender sus títulos de deuda pública española, simplemente por la ley de oferta y demanda baja el precio de éstos, lo cual significa una subida de los tipos de interés. Y todo este proceso se resume en un incremento de la famosa prima de riesgo (diferencia entre la rentabilidad que los inversores exigen a nuestra deuda y la que exigen a la deuda alemana). Si la prima de riesgo es excesivamente elevada no encontramos financiación en los mercados internacionales (o la encontramos a un coste insostenible) y la UE tiene que salir al rescate para evitar nuestra quiebra, eso sí, a cambio de aprobar drásticas medidas de ajuste. Por lo tanto, el funcionamiento de nuestra economía depende en gran medida de la calificación que nos otorguen las agencias de rating estadounidenses. Entonces, sería conveniente saber quiénes son estas agencias ¿verdad?

Pues los principales accionistas de estas agencias son grandes fondos de inversión norteamericanos como Capital World Investors (controla el 10% de S&P y el 13% de Moody’s) o Vanguard Corp. (controla el 4% de S&P y el 5% de Moody’s). Además, estos mismos fondos de inversión también tienen importantes participaciones en los mayores bancos de inversión norteamericanos como por ejemplo Goldman Sachs, el cual es uno de los principales emisores de CDS (Credit Default Swaps), los activos financieros que están generando más controversia en la actual crisis de deuda. Así pues, no vamos a ser malpensados y creer que los fondos de inversión y los grandes bancos norteamericanos, presionan a las agencias de rating para que rebajen la calificación de la deuda de determinados países (como España), con el objetivo de lucrarse a costa de la pérdida del empleo, la rebaja de las pensiones o la subida de impuestos a millones de personas. Y ¿cómo se lucran? Básicamente de tres formas: abriendo posiciones cortas (invertir a la baja) en los mercados de renta variable; haciendo ataques especulativos contra países a los que rebajan la calificación; y sobre todo gracias al incremento de precios de los CDS que ellos mismos venden. Si se dan cuenta, las tres formas implican bajadas de las bolsas e incrementos de la prima de riesgo, ¿no les suena esta situación? Tampoco vamos a preocuparnos porqué es evidente que las autoridades financieras y políticas europeas están haciendo todo lo posible para solucionar la actual crisis de deuda, y están tomando medidas eficaces y contundentes como la unificación fiscal, la creación de eurobonos o la creación de una agencia de calificación europea… ¿O no?”

Sr. Xema Cardona. Investigador Grupo AIRE10. Departamento Finanzas. Universidad Rovira y Virgili.